miércoles, 13 de octubre de 2010

Lunes 11 Octubre. Guilin.

Hola a tod@s!!!
Rosa Mari, cancelación solo hemos tenido una... lo que pasa es que lo hemos contado dos veces porque el primer día que entramos en China, al ver que no podíamos acceder al blog, mandamos un mensaje, que al parecer se ha publicado...
Es que es poco lío, porque no podemos ver bien nuestras entradas... Pero bueno, es lo que hay... Este gobierno, que es poco "especial".

Bueno, pues vamos con el lunes 11. 
Estamos en Guilin, y con ayuda del plano que nos mandó la Embajada a casa, elegimos los puntos a visitar. 
Lo primero que hicimos fue acercarnos a un parque que hay en medio de la ciudad, con dos lagos (Shan Hu y Ron Hu) que tienen unas pagodas muy bonitas. Por la noche las iluminan y crean un ambiente muy bonito.  En la zona de alrededor de los lagos, se concentra la gente ya desde primera hora de la mañana, y se les puede ver haciendo tai chi, bailando, cantando... La verdad es que son muy curiosos. La gente hace mucha vida en los parques. Nosotros no podemos evitar sonreír... y ellos responden de la misma manera... son super majos!
Después nos desviamos un poco de la ruta tradicional de los turistas y pasamos por una zona donde todo el mundo nos miraba con cara de:"Qué hacen estos por aquí? Así que pudimos observar la cara oculta de Guilin: la gente comprando en el mercado, cortándose el pelo, desayunando noodles... a veces en condiciones higiénicas bastante, bastante, dudosas. Una zona muy pobre, la verdad. Se te cae el alma a los pies de ver las condiciones en las que viven, pero tienen unas miradas tan límpias... 
Es curioso, porque la gente pobre, pobre no te pide. En cambio, los piratas que se dedican al turismo, te acosan y te persiguen por todas partes... y te intentan sacar todo lo que pueden.
Andamos durante cerca de una hora. Nos dimos cuenta de que las calles las agrupan por temáticas...pasamos la zona de las novias, la zona de los móviles, de las peluquerías, de los trajes... pero de comida, ná de ná. Así que cuando vimos un McDonald's, pa'llá que nos fuimos. Y sí, ya sabemos que muy chino no es, pero es que eran las doce y estábamos sin desayunar... ¡Qué se le va a hacer!
Seguimos andando y todo el mundo nos decía:"Hello, Hello!" 
Nos partíamos la caja... incluso un señor, mostrándonos que sabía más inglés que la media, nos dijo:"Hello, I love you" juas, juas, juas... Nosotros y una pareja de chinos que venía por detrás nos empezamos a reir a carcajadas... Qué risas!
Luego nos dirigimos a un parque, el parque de las 7 estrellas, pero dudábamos si entrar o no. Se podía visitar solo el parque, o el parque y una cueva que hay dentro. Estuvimos deliberando mucho tiempo, y a nuestro lado había una señora que nos ofrecía un descuento de 10 yuanes por el lote completo.
Más pesada no se puede ser... qué pasada!
Nosotros decidimos solo entrar al parque. Lo que es una pasada es que te cobren por entrar en cualquier parque. Es como si cobrásemos por entrar en Montjuic o por ir a ver San Juan de Gaztelugatxe (aunque igual habría que hacerlo). La verdad es que los parques están muy bien cuidados, limpios y bonitos. Pero es que te cobran por todo... Si te quieres hacer una foto en un sitio pintoresco, paga.
Así que cuando vimos que nos querían cobrar 4 euros por ver la "Colina de la trompa de elefante", que es una piedra con forma de elefante poniéndole imaginación, pues nos negamos... Pero es que encima, todo lo tienen rodeado de bambús altísimos que te impiden verlo desde cualquier otro lado... Así que nos quedamos sin verla... Bah! Que les den, que son unos sacaperras ;)
Como no teníamos nada más que ese día en Guilin, optamos por ir a ver la Cueva de la Flauta de Caña, que habíamos leído en varios sitios que valía la pena... En menuda hora!!!
Aquello resultó ser una cueva que creemos que ni piedra ni ná... ¿en qué cueva del mundo te dejan tocar las paredes? En ninguna, a que no?
Pues aquí no hay problema, porque para nosotros que aquello es otra copia mala, jajaja. 
Antes de entrar a la cueva, nos dimos un paseillo por el lago en una balsa de bambú. Nuestro "balsero" se llamaba Walker, y mantuvimos una charla muy animada con él. Nos indicó como volver luego al pueblo en bús. Muy majo. 
La cueva en sí es una cursilada. Estalactitas y estalagmitas, de mentira, con formas extrañas que ellos traducen en cosas como "el león sentado te dice adiós" o cosas así, con colores, láseres y música... Muy molón pa los chinos... pero para nosotros, como que no. Todo lo comentaban en chino... en fín, que salimos desencantados y con 180 yuanes menos.
Pero al menos nos desahogamos, porque les decíamos: "esto es un timoooooo, estafadoreeeeees". 
Lo mejor de la visita a la cueva fue que cogimos un moto-taxi para ir hasta alli, ya que esta a unos 5 km. del centro de la ciudad. Regateamos el precio con el taxista y conseguimos que nos llevara por 25 yuanes, unos 2,5€. Esto de tener que andar siempre regateando es muy cansado, eh, no os penséis. El nos pedía 50, que aquello estaba lejos. Y nosotros que no, thank you. Ok, ok, nos decía. 
Realmente estaba lejos, así que cuando llegamos, le dimos 2 yuanes de propina... de buenos, tontos, que somos. El contento, y nosotros más, porque el viaje fue divertidisimo... El trafico en China es para verlo: bicis, motos, moto-taxis, furgonetas, autobuses, camiones, carretillas, tractores... todos circulan caoticamente, por donde mismamente les sale, pitando muchisimo, adelantando or la derecha, dobles adelantamientos, se paran en cualquier sitio... Vamos, que pasamos un poco de miedo, pero nos reímos un montón.
Volvimos a la ciudad en el bus que nos indicó Walker, 1 yuan por persona, y nos fuimos al hostal, donde teníamos que reservar la excursión que haríamos al día siguiente a los arrozales y el hostal donde nos quedaríamos a dormir, que no llevábamos desde casa.
Después de ducharnos, a cenar algo, que hacía un montón de horas que no comíamos nada. 
Llovía a cántaros, así que nos fuimos a un restaurante justo al lado del hostal. Fue un circo para pedir, porque no había carta en ingles, claro. Aprovechando que una de las camareras distinguía entre carne y pescado, pues nos comimos un arroz con carne y un pescado que a Txumi le gustó mucho. Fue muy divertido, la verdad. 
Vuelta por un mercadillo, y a dormir, no sin antes preparar el equipaje, ya que al día siguiente tocaba traslado.
Oye, y ya podeis perdonar por el retraso, pero es que esto lleva un trabajo de la leche... y como siempre estamos tan cansados...
Saludos a tod@s!


 

martes, 12 de octubre de 2010

Terrazas de arroz. 12 de Octubre.

Hola a tod@s! ¿Cómo estais?
Nosotros muy bien... y muy contentos porque gracias a Alex y Elena (ya os explicaremos quienes son), hemos encontrado una forma de saltarnos las barreras que pone este país, y por fin podemos contaros cositas... que lo tenemos muy atrasado.
Asi que a ver si nos ponemos al dia entre hoy martes y mañana miercoles.
Ahora os contamos la aventurilla del día 12 de Octubre.


Hoy madrugamos un montón. A las 7,30 habíamos quedado en bajar a desayunar, ya que a las 8 nos venían a recoger para hacer la excursion a las terrazas de arroz de Ping'An.


Cuando bajamos a recepción, Pak Qui ya nos tiene listo el desayuno: huevo frito, bacon, dos rodajas de tomate, té con leche, mermelada de fresa y dos rebanadas de pan tostado. Todo muy bueno, cogiendo energía para el resto del día.

Mientras estábamos desayunando, llegan 2 chicas más. Good morning, good morning. Pero de repente escuchamos hablar castellano... ¡Si, señor! Hoy es 12 de Octubre y nos encontramos con dos españolas, jajajaja

Bueno, una de ellas, Inma, de Badajoz de toda la vida viviendo en Madrid... y la otra, Jenny, de Canadá, trabajando en Seúl. Vaya tela!

Empezamos a hablar y ellas tambien iban a la excursion... Mira que bien.

Subimos al bus y el guía chino empezó a soltar toda la chapa de lo que ibamos a hacer y ver en chino... Os aseguro que oir hablar a un chino sin parar es insoportable, ¡y con micrófono!

Cuando pasó a hablar en inglés, ni nos enteramos, sonaba igual de mal.

Así que rectificamos: lo peor del mundo es oir hablar a un chino sin parar, con micrófono, ¡y en ingles!

Nos empezó con el rollo de que ese dia todos ibamos a ser felices, todos eramos una familia... hasta que nos suelta que todos los occidentales le parecemos iguales y que mejor que no nos perdamos...

¿Pero tu nos has mirado a la cara? Unos, pelirrojos, otros morenos, otros rubios, unos con gafas, otros con barba... ¿todos iguales? Bueno, sería humor amarillo, jajaja.

Lo de ir con excursion organizada no va con nosotros, pero hay que reconocer que, segun en que lugares, resulta mas comodo.

Primera parada: en un sitio en medio de la nada donde solo habia unos W.C. y unos puestos de fruta. Hicieron el agosto cono todos nosotros... pero bueno, estuvo bien. Mandarinas, plátanos y maracuyas.

Despues nos llevaron a ver el show de las mujeres Yao. Son una minoría etnica que viven alli y tienen un pelo larguisimo, que solo se cortan una vez en la vida, y muy negro, porque se lo lavan con el agua de enjuagar el arroz. Se lo recogen de forma diferente dependiendo de si estan solteras o casadas, con o sin hijos.

El show es un paripé, pero nos reimos muchisimo, ya que Txumi se lanzó y salio de voluntario a "casarse" con una de esas mujeres. Era pa verlo. El único blanquito de todo el escenario. Inma, Jenny e Itzi partidas de la risa y venga sacar fotos.

El ritual de la "boda" fue divertido: tuvieron que bailar, amasar arroz, intercambiar regalos... pero el momento cumbre llegó cuando el "novio" tiene que cantar una canción a su "mujer"... A Txumi no se le ocurría nada, y el pobre, nos pedia desde el escenario que le dijésemos qué cantar...

"Besame mucho", le dijimos... y de verdad, aquello no tiene precio. Lástima que no tenemos el video. No sé si Jenny, la reportera gráfica oficial, lo tendrá. Si lo conseguimos, lo colgaremos, seguro.

Txumi escogio a la mas bajita, pero con muy mala baba, que le pellizcaba todo el rato el culo. Una costumbre de las mujeres Yao, ya veis.

Cuando acabó el teatrillo, todos los chinos aplaudiendo a Txumi... les habia encantado. Pasamos un rato divertidisimo.

Despues nos llevaron a comer a Ping'An: arroz y pollo al bambú (abren un bambú, meten dentro el arroz, pollo, etc.... y lo cocinan), brotes de bambú con cerdo, pescado con hojas de bambú, y cerdo con verduras. Delicioso, y por solo 6€ por persona.

Entonces nos dejaron tiempo libre para subir por nuestra cuenta a los miradores de los arrozales, pero habia tanta niebla, que nos quedamos un poco decepcionados.

Cogimos el autobús de vuelta, y nos bajamos en un cruce donde el guia nos dijo que nos esperaba alguién para llevarnos al hotel donde ibamos a dormir, en la aldea de Dazhai.

Nos despedimos de Inma y Jenny despues de intercambiar emails, esperando volvernos a ver en Shanghai. Habíamos pasado un dia estupendo con ellas.

Todo el bus se quedó estupefacto cuando nos bajamos alli, y nos sacaban hasta fotos... ¿Pa qué las querrán?

Alli habia una mujer esperandonos. No hablaba nada de ingles, asi que, guia de mandarin en mano, intentamos hablar un poco con ella...

Se meaba de la risa. Hablabamos cosas muy basicas: edad, nombre (SinMao, o algo asi), precio del bus, le enseñamos algo de castellano... hasta que apareció una pareja de americanos que esperaba el mismo bus. Cambiamos impresiones con ellos y subimos todos juntos al pueblo.

El autobus daba miedo: todos apelotonados, con gallinas, niños, gente mayor... y dando unos bandazos increibles. Pa habernos matao!

Llegamos a la aldea y nos habian avisado de que teniamos que andar unos 50 minutos. Lo que no sabiamos es que sería tan cuesta arriba!!!! Nos tiramos como hora y media sube que te sube, venga escalones... y con el equipaje a la espalda.

Habia mujeres mayores que te ofrecian portear el equipaje por 10 yuanes (1€)... pero ¿con que cara le dices a una mujer de 60 años que te lleve los 10 kilos de la mochila?

Pues a nosotros no nos parecía justo, y eso que habia gente a la que la subian en silla. Asi que pa arriba que fuimos con todo el equipaje, menos la bolsa de la cámara, que tras la insistencia, se la dejamos subir a cambio de 10 yuanes.

Los americanos se nos quedaron a mitad del camino, y a nosotros se nos hizo de noche y seguíamos subiendo... Nuestra guía venía preparada con una linterna frontal y paraguas, ya que tambien empezo a llover, así que de camino al hostal no pudimos disfrutar mucho de las vistas.

Empapados llegamos al hostal, nos dirigimos al recepcionista en ingles, pero de ingles nanai de la china (que raro). Por gestos nos indicó la habitación y bajamos a cenar: pollo, arroz y bambú con carne. En el comedor conocimos a una pareja de chinos que si hablaban inglés (va a ser verdad que los chinos con gafas son estudiantes y hablan inglés). Intercambiamos unas palabras con ellos y resultaron ser muy, muy agradables. Nos ayudaron a concretar con el recepcionista el transporte de regreso a Guilin. Menos mal! Si no hubiera sido por ellos, no se que habriamos hecho.

Tuvimos una pequeña discusion con la señora que subio la bolsa de la camara, porque nos pedia mas dinero. Nos decía, por gestos, que se habia hecho de noche y tal y cual...

Fue divertido, porque empezó a hablar en chino con otra chica joven, y mas o menos, la charla fue:

-Oye, mira, con todo lo que hemos tardado, que se ha hecho de noche, y solo me han dado 10 yuanes!!!!

-¿10 yuanes? Anda, anda, no te quejes, que eso no pesa nada... Ya te puedes dar con un canto en los dientes

Y se meaban de la risa.

Durante la cena, nos reimos mucho con una señora mayor que nos quería vender lo que fuera, ya que nos ofreció todo lo que tenía. Pero de buen rollo, no resultó pesada.

Nos fuimos a descansar, que estabamos rotos despues de la paliza.

Mi pequeña mujer Yao. ¡como pellizacaba la jodia!

El pelo de las mujeresYao, super largo 

Pollo y arroz cocido dentro del Bambú, bueniiiiisimo

Itzi y la niebla de los arrozales

lunes, 11 de octubre de 2010

Llegada a Yangshuo. Miercoles 13 de Octubre.

Hoy por fin hemos conseguido dormir 8 horas!!!!


La habitacion resultaba un poco fria, porque la casa es de madera, pero nos pusimas la manta electrica, y vaya lujo, a pesar de que el hotel era muy sencillo.

Nos desperezamos, nos duchamos y bajamos al salón-recepcion-de todo un poco... Y nos quedamos de piedra!!!! Teníamos delante de nuestros ojos el regalo por haber hecho el esfuerzo de subir hasta alli arriba, a 1000 metros de altitud. Todo lo digamos se queda corto, no sabemos como decirlo con palabras.

Por fín pudimos disfrutar del espectáculo de las terrazas de arroz, con un color dorado precioso, y entre nieblas, que las hacía aún más especiales.

Hicimos un montón de fotos y nos fuimos a desayunar. Al chino le hicimos gestos de que queriamos comer, y sin preguntarnos mas, nos saco dos boles de sopa con fideos, huevo, cacahuetes y col china. Seguro que os parece asqueroso, pero os prometemos que a nosotros nos supo a gloria y nos hizo entrar en calor. Estabamos encantados de la vida.

A la hora acordada comenzamos a bajar con la ayuda de una guia local, que creemos que era la hija del recepcionista y dueño del hostal. Dos horas bajando, que casí fueron peor que la subida, ya que el suelo estaba mojado y patinaba, pero la chica era super maja. Cuando descubrio que el movil de Itzi hacía fotos, nos hizo un reportaje del copón. Le hacía mucha gracia lo blanquita que esta Itzi y los pelillos de los brazos, ya que ellas son mucho mas morenas que nosotras y no tienen pelos.

Abajo estaba esperandonos una furgoneta para llevarnos a Guilin. A medio camino el chofer hizo una parada para recoger a mas gente... y para nuestra sorpresa, eran los chinos que hablaban inglés (Sara y Zhang). Nos dejaron a nosotros dos en la parada de autobuses de Guilin, ya que teniamos que coger el bus a Yangshuo. Como vimos que llegabamos muy justos al siguiente bus, decidimos ir a comer algo, ya que eran las tres de la tarde.

Entramos en una especie de comedor, no creemos que se le pueda llamar restaurante... Mas bién, un tugurio de mala muerte. Madre mia! Menos mal que nos hemos vacunado de todo!Llega el momento de pedir, así que con la guia de conversación en la mano nos dirigimos al mostrador, y pedimos algo, todos los chinos se acercaron a intentar ayudarnos y les agradecemos el gesto, pero por mucho que nos lo repitas no te vamos a entender...

Cogimos los billetes y subimos al autobus, y cual fue nuestra sorpresa que nos encontramos a Zhang y Sara (los chinos de antés, otra vez). Así que al final entablamos conversación, son una pareja muy maja. Llegamos a Yangshuo y cada uno nos fuimos por nuestro lado. Nosotros llamamos al hostal para que nos mandara un taxi, ya que hay algunos que son un poco piratas. Todos te esperan a la salida del bus ofreciendote taxi y hotel. La verdad es que resulta bastante agobiante.

El hostal donde ibamos estar alojados finalmente se llama Tripper`s Carpe Diem, y resultó ser un sitio muy chulo, salimos ganando con la cancelación, jejeje. Los propietarios son un matrimonio, Jenny, que es china (muchos chinos se ponen nombres occidentales)y Tripper, que es belga, y además tienen un niño que se llama Tibo, muy salao. Así que dejamos las cosas en la habitación, y nos fuimos a disfrutar de una tarde en la ciudad. Primero decidimos ir a cenar a un restaurante local que nos había recomendado Jenny, el mejor pescado a la cerveza de la ciudad. Como siempre, pasamos dificultades para pedir, y eso que es una ciudad turistica, pero con una gran sonrisa lo solucionamos. El pescado estaba muy bueno, pero bastante díficil comer con palillos pescado con espinas. :)

Con el estomago medio lleno, decidimos ir a por un helado al McDonald's.

Luego paseamos por la Western Street, que es algo así como el paseo maritimo de Salou, y allí nos volvimos a encontrar con Sara y Zhang. Las risas fueron monumentales, porque nos encontrábamos todo el rato, así que al final decidimos intercambiarnos las direcciones de e-mail. Ellos son de Shanghai y estaban de vacaciones, así que ¡ya tenemos conocidos en Shanghai, jejeje!

La Western Street es una calle llena de pubs, puestos de venta de souvenirs y de imitaciones y restaurantes donde degustar cualquier comida que tu quieras, sobre todo occidental. Pero a nosotros todo ese rollo tan guiri no nos va, así que decidimos irnos al hostal, no sin antés parar en un puesto a comprar y regatear por unas sandalias que tenían buena pinta y de charlar con una pareja de gallegos que también andaban de viaje por China.

Para volver al hostal tuvimos que volver a regatear el precio del taxi... Esto de regatear es muy cansado,así que al final aceptas un precio justo y ya está. Llegamos al hostal, nos fuimos a dormir y así acabo el día.

Vista de las terrazas de arroz.
Bajando al pueblo.
Nuestra guía y su padre, el dueño del hostal.
Yangshuo. Western Street. El nombre lo dice todo ;)

domingo, 10 de octubre de 2010

Yangshuo. 14 de Octubre.

Hoy nos levantamos pronto. Bajamos a desayunar al hostal, ya que hoy tocaba aventura:


"Los mandarinos en moto" Si,si,si...

Lo vimos ayer en una pizarra que había en el hostal, así que decidimos alquilar una scooter por solo 12€, todo el día. Aún sabiendo que la forma de conducir en China es muy caótica (dobles, triples o cuadruples adelantamientos, marcha atras en autopistas...) no nos importó. Todo vale, lo único que hay que hacer es pitar mucho, y la verdad es que aún no hemos visto ni un solo accidente. Increible pero cierto.

Además decidimos no usar casco, un poco imprudente por nuestra parte, pero aquí nadie lo usa, así que empieza la aventura.

El dueño del hostal nos dió una especie de mapa, que no estaba a escala ni nada, pero al menos ponía los nombres en chino de los sitios, así que aceleramos con la moto y fuimos en la dirección que creíamos que nos indicaba el mapa.

Vimos pueblos que no eran nada turísticos, donde nos miraban como diciendo: "¿Qué haran estos por aquí?" Fue increible poder ver la diferencia entre la vida en la grandes ciudades y los pueblos. Es que como un viaje en el tiempo, cuarenta años hacia atras. Vimos pueblos, pueblos... con sus casas de campo, sus animales, sus huertos...

Cuando nos cruzabamos con alguien le deciamos "Ni hao" (Hola), y a ellos parecía que se les iluminaba la cara y nos sonreían diciendo lo mismo. A veces cuando no sabiamos hacia donde ibamos les ensañabamos el mapa y por gestos, nos entendiamos. Para allí, nos decían con el brazo. Encantadores.

Tuvimos miedo al cruzar una carretera general, ya que el cruce estaba sin semaforos. O sea, que cada uno pase cuando pueda... Con decisión y pitando logramos cruzar al otro lado.

Despues de hora y media en moto, llegamos a nuestro primer objetivo: el rio Yulong y el puente del Dragón. Si no hubieramos tenido la moto, no habríamos podido ir hasta allí. Por eso, como teniamos poco tiempo en Yangshuo, la moto nos parecio mejor que la bici.

Cuando aparcamos la moto, la gente nos miraba, y enseguida nos vinieron ofreciendo si un descenso en balsas de bambú. Amablemente les dijimos que no, porque teniamos pensado hacerlo a la tarde.

Así que despues de intercambiar impresiones con otros turistas, en esta ocasion franceses, que habían ido hasta el mismo sitio que nosotros, decidimos seguir nuestro trayecto por un camino cerca del rio. Así que con mucho cuidado y preguntando a la gente si ibamos bien, fuimos avanzando rio abajo, por un camino lleno de piedras, que nos dejo los culos morados, porque la suspension de la moto era pa verla, juas, juas. Tuvimos que cruzar un puente flotante sobre el rio, que yendo en moto no tenía pinta de ser muy estable. La verdad es que apenas vimos gente. Por el paisaje, aquello no parecía China... podía ser tranquilamente cualquier otro país como Camboya, Laos o Vietnam. Nos sentamos al lado del rio a ver como la gente descendía en las balsas de bambú, todos nos saludaban y nos sacaban fotos...

Cuando vimos un sitio para comer, aparcamos la moto y entramos... Otra vez la misma historia, solo gente china había allí. Pero aún así decidimos sentarnos y pedir. Aquello era una tasquilla, pero en dos horas fue lo único que vimos para comer, y teniamos hambre, así que sacamos la guía para que nos entendiera. De repente, se acerco un chino sonriendo y con pinta de hippie, con su coleta y sus chanclas, y nos dijo en un correcto inglés: "Quizás necesitaís ayuda, ¿no, chicos?"

Buaaaaah, en ese momento vimos el cielo abierto, pedimos sin problemas gracias a nuestro amigo. Menos mal. Sin él, hubieramos pedido, pero vete a saber que. ¡Que suerte estamos teniendo con la gente!

La comida estaba muy rica. Pagamos como 4 euros por persona, le agradecimos al chino la ayuda prestada y le deseamos buen viaje...

Cogimos la moto y seguimos nuestro camino. Le habiamos hecho unos cuantos kilometros y decidimos ir a repostar, ya que hubiera sido embarazoso quedarse en China sin gasolina, a ver como lo explicas... jejeje. Lo de la gasolinera fue facil. Nos pusimos en la cola de las motos (solo habia motos allí, asi que supusimos que la nuestra usaria ese combustible) y gesticulando le dijimos al señor de delante... ¿gasolina para moto aquí? y el nos dijo sisisisi. Y llenamos el deposito, para seguir dandole caña a la moto... Los chinos flipaban. Eso de hacer cosas cotidianas con ellos mola un montón. Nos reímos mucho con ellos.

El panorama cambió cuando llegamos a la ciudad. El tráfico se volvió caótico. Cada uno iba a su bola, pitando y saltandose semaforos y casí atropellando a gente, increible!!!!!!! Si en China pusieran el carné por puntos los chinos en dos horas se quedan sin puntos... jejeje

Nos dedicamos a visitar un montón de montañas con nombres tan curiosos y poéticos como: "La colina de la luna", "El pico del Loto Verde"... cada montaña tiene su nombre... y la verdad es que el paisaje en Yangshuo es espectacular. Está rodeado de picos muy puntiagudos, altos y estrechos, muy curiosos.

Así que como se nos iba a hacer de noche decidimos parar y coger un recorrido en bambú por el río. Es una balsa de bambú con dos asientos y conducida por una especie de gondolero. Nos acercamos al puesto de venta de tickets y le preguntamso que cuanto por dos personas, y él nos dice que 300 yuanes. ¡Tú estás loco!, le decimos en español. Él nos pregunta que cuanto, nosotros 120, el 250, 200, 150, al final pagamos 125 yuanes por los dos, no está mal.

Nos montamos en la balsa de bambú y empezamos a descender rio abajo, y nosotros nos damos cuenta que no sabemos donde vamos a acabar el trayecto, pero decidimos no preocuparnos de momento... Mientras, nos encontramos diferentes puestos flotantes en el rio, uno que nos ofrece cerveza. Le decimos que no. Nos contesta: "¿y para el balsero?" ¡Que coño! que se la compre él si tiene sed... Vaya tela! Luego otro que si fotos, que si mas fotos, que si mas cerveza... es decir aquel rio era un sacacuartos. El trayecto es una pasada, te deslizas suavemente por el rio y con todas las vistas de las colinas es increible... Ademas, el tramo que cogimos no estaba muy concurrido, porque hay tramos del rio que parecen una autopista en hora punta. Así que estuvo bastante bien.

Y llegó el momento en que nos apeamos de la balsa. Allí nos sueltan, como a 5 km de donde habiamos dejado la moto, en medio de la nada. Bueno de la nada, no... porque casualidad había un mercadillo para turistas, jejeje. Vamos, que estaba todo preparado.

Mediante un guía local que estaba esperando a unos señores que iban detrás nuestro, pudimos arreglar un medio de transporte para volver a coger la moto. 50 yuanes que nos cascaron.

Nos enfadamos un poco porque aquello era como una encerrona. Era tarde, empezaba a oscurecer y tuvimos que pagarlos. Al final, no es por el dinero, sino porque se aprovechan. Quisimos ir al baño, pero va la tipa y nos pide 1 yuan ¡por mear!

"Tu estás tonta" le decíamos en español... así que nada, aguantamos, ya por cabezonería, porque un yuan no es nada, 10 centimos, pero aquella tipa ya nos había tocado la moral. El colmo fue cuando llegó una, entró al baño y, evidentemente, no pagó. Ahí nos pusimos a gritar, diciendole que dónde estaba el yuan, que era una estafadora, que tal y que cual. Momento Pekin Express.

Cuando estabamos a punto de irnos andando a quien sabe donde, aparece la furgo, asi que nos subimos y discutimos, porque querian que les pagasemos por adelantado.

¡Si, hombre! ¡Tu lo flipas! "Cuando lleguemos, te pagamos"

Y nada, nos dejó donde teníamos la moto y de vuelta al hostal.

Tripper alucinaba cuando le dijimos que habiamos hecho unos 100 kms. Nos dijo que teniamos el record, jajaja.

Decidimos cenar en el hostal, tranquilitos en la terraza, disfrutando de la buena temperatura, buena musica, y mejor comida. Nos pedimos pato a la cerveza, berenjena como frita con más verduras... y unas patatas fritas estilo belga, aprovechando que Tripper las hacía. (Azahara, qué ricas, nos acordamos de tí)

Llegaron unos chicos canarios y venga charlar con ellos... Como querían ir a los arrozales, les dimos la tarjeta del hostal donde habiamos estado nosotros... y ellos encantados. Nos dimos los telefonos porque coinciremos en Beijing, a ver si nos tomamos unas cervezas.

Nos fuimos a dormir encantados de la vida y de lo bien que nos esta saliendo todo... pero teníamos una inquilina nueva en la habitación... ¡UNA PEDAZO ARAÑA! La más grande que hemos visto nunca... de esas peludas... Es lo que tiene estar en el campo. Menos mal que Txumi fue un valiente y la estampó con la zapatilla... Mal karma para nosotros... pero no estábamos como para cogerla y devolverla a su casa... En serio, tuvimos que volver a repasar toda la ropa porque las mochilas estaban abiertas y quien sabía si habría mas por alli.
Nos costó coger un poco el sueño... pero caimos rendidos finalmente. Muchas emociones en el día.



Nuestra moto, compañera de viaje por un día

Impresionantes vistas desde el Puente del Dragón

La tasquilla donde comimos, todo muy bueno

Descenso en bambú por el rio Yulong

Cena en el hostal, Itxi ya controla los palillos

Momento en moto...

sábado, 9 de octubre de 2010

Aunque ya estamos en casa, viernes 15 de Octubre

Bueno, maj@s!
Aunque hemos llegado ayer a casa, vamos a colgar todas las entradas que tenemos escritas y guardadas en el netbook...
Ha sido complicado mantener el blog desde China: cuando no eran las "barreras" era la mala conexion, y cuando no, otra cosa... Pero bueno, lo actualizaremos todo poco a poco y así os enterais ;)
Saludos!!!!
Vamos con la crónica del día 15:

Otra vez lo mismo de todas las mañanas, a las seis en pie, que nos vamos a Xi'An.
Así que contratamos el transfer en taxi al aeropuerto con el hostal por 290 yuanes (80 km.)
Llegamos al aeropuerto y lo único que encontramos para desayunar fue un KFC: café y una especie de churro, y encima no te quejes.
Cogimos el avión, y cuando vamos a sentarnos, un matrimonio chino nos saluda muy efusivamente: Elo, Elo, queriendo decir Hello, Hello. Nosotros pensando, ¿Será que les hacemos gracia? Y no te jode que de repente nos acercan su camara y nos enseñan una foto de Txumi en el espectaculo de las mujeres Yao (ese en el que se casó)!!!!
Nos habían reconocido, que gracia. Txumi es una celebrity, jajaja.
Llegamos a Xi'an a las 12:30, y cogimos el autobús que te lleva directamente al centro de la ciudad en 50 minutos. La ciudad es enorme! Diez minutos más andando hacia el hostal y la siguiente sorpresa: había habido un problema de cañerías y nuestra habitación no estaba disponible. Pero por lo menos ellos nos habían buscado otro hostal y se encargaron de llevarfnos en coche. Creemos que esta vez también salimos ganando. Este es el sitio: www.hostelxian.com, un hostal con mucho ambiente, donde nos invitaron a un café nada mas llegar y nos dieron tickets para tomar una cerveza gratis cada día... Molaba mucho.
Nos dieron una habitacion para ocho, pero la cambiamos por una de cuatro personas, ya que era sólo un poco mas cara que la de ocho. Cuando entramos en la habitación nos encontramos con nuestro compañero de cuarto, un chino que se pasaba todo el tiempo con el compu y conectado a Internet.
Así que dejamos a nuestro amigo en la habitación y nos fuimos a patear Xi'an.
Primer destino, la Torre de la campana y la del Tambor. Decidimos no entrar, porque no parecía nada del otro mundo, y no teniamos mucho tiempo. El siguiente destino fue el Barrio Musulmán, que nos pareció increible, que sitio! Era muy curioso ver a los chinos con los gorros esos musulmanes, y a las mujeres, con velos. Parecía que estabas en cualquier zoco, con montones de puestos de carne (en la calle), frutos secos, dulces árabes, pinchos morunos, etc, etc. Una pasada, nos gustó mucho.
Además había un bazar donde vendían miles de cosas, imitaciones de todo tipo, artesania local, electrónica... No compramos nada porque la calidad no parecía muy buena.
A las 7 nos fuimos hacia el hostal, porque había una "dumpling party", donde te enseñaban a hacer los dumplings, o dim sum, que son una especie de empanadillas muy típicas de aquí.
Dos chicas del hostal nos explicaron como hacer la masa y 2 rellenos diferentes (uno de carne y otro vegetal). Fue muy divertido, porque estábamos un montón de gente, tomando cerveza y con las manos en la masa. Te permitía conocer a otros viajeros, y asi conocimos a Alfonso y Esther, una pareja de catalanes muy majos, que tambien andaban de viaje por China, y a varios americanos.
Lo mejor fue que luego nos comimos los dumplings que habiamos hecho... y a Itzi y a Alfonso les tocó el dumpling sorpresa, que tenia dentro un cacahuete, por lo que nos regalaron 2 boles de palomitas... ¡que comimos con palillos, of course!
Los americanos nos explicaron que no era dificil ir por tu cuenta a ver los guerreros, así que cancelamos la excursion que habíamos cogido en el hostal y que nos costaba 440 yuanes por los dos, y planificamos la excursion de los guerreros para el dia siguiente.
Aunque no teniamos mucha hambre, salimos a dar una vuelta por Xi'an para ver la ciudad iluminada y cenar algo, pero algo interfirio nuestro camino: vimos una pelu muy fashion, y estabámos ahí pensando si entrar o no, porque Itzi quería cortarse un poco el pelo. Los chinos en la puerta, animándonos a entrar, qué risas, hasta que decidimos que tan malo no sería, el pelo vuelve a crecer... Así que mientras Txumi se tomaba un café, al que le invitaron, a Itzi le lavaron la cabeza y le dieron un masaje increible. Pues igual estuvo el chaval 20 minutos!!!
Nosotros ya pensando que nos iban a cobrar la vida, porque como somos tan panchitos, ni preguntar precio ni nada, jejejeje.
Vino el encargado, miró el corte que tenía Itzi, y le hizo lo mismo... La verdad es que se lo dejaron igual que en Bilbao, y el tío ponía todos sus sentidos en lo que estaba haciendo.
Creemos que no habrán entrado allí muchos occidentales, porque eramos la atracción de la pelu :)
Llegó el momento de pagar: ¡60 yuanes! Unos 6 euros, así que salimos de alli encantados...
Paseito y vuelta al hostal a dormir. Allí seguía nuestro compañero, que no era de muchas palabras, enganchado al compu.
Y hasta mañana!

Con las manos en la masa... de los dumplings!
Chino cudeiro musulmán :)
Bazar en el barrio musulmán.
Pinchos morunos en Xi'An. Riquísimos!!!

viernes, 8 de octubre de 2010

Sabado 16 de Octubre. Xi'An.

Nos despertamos en nuestro cuarto compartido, mientras el chino Cudeiro seguía durmiendo (le vamos a llamar así porque no nos dijo ni como se llamaba... Vale que no le ibamos a entender, pero hombre... ) Menos mal que no roncaba mucho ;)
Decidimos no desayunar en el hostal para no entreternos. Nos íbamos a ver los guerreros de terracota.
Teníamos que ir a la estacion de trenes... pero nos equivocamos y nos pusimos en camino a la de autobuses... hasta que nos dimos cuenta del error, mecagüenlaleche! Encima habíamos ido en direccion opuesta!
Conseguimos entender, mediante señas y mucha suerte, qué autobus teniamos que coger para llegar a la estacion de trenes. Llegamos, y aquello era un circo, digno de ver. Era sábado y los alrededores de la estación, gigante, estaban llenos de gente con bolsas, cajas de cartón, carritos... yo que se... de todo. Gente, suponemos, que se iban a su pueblo cargados de cosas. Te chocabas con todo el mundo.
Tuvimos un poco de problema para encontrar los autobuses que nos llevarían al museo, pero finalmente, nos dimos cuenta de que lo mas efectivo era preguntar a la policia, que amablemente nos indicó donde paraban.
Conseguimos coger un minibus que solo nos costó 7 yuanes para un trayecto de 1 hora.
La entrada al museo nos costó 110 yuanes por persona, más 5 yuanes por un carrito alectrico que te acerca a la puerta, porque el recinto en muy grande.
Hay 3 pabellones, y nosotros empezamos por el nº 3, que es el más pequeño, donde hay guerreros y caballos. MUchos están destruidos aún.
En el nº 2, apenas hay nada. Solo 5 vitrinas donde puedes observar de cerca a 5 figuras y apreciar los colores y todo.
Y el más espectacular es el nº 1, donde hay un montón de guerreros en formación. Aun se pueden ver los trabajos de recontruccion que estan llevando a cabo. Vamos, como hacer un puzzle de millones de piezas.
El museo esta bien, pero vamos, que lo hemos visto un monton de veces en documentales o revistas... El pabellon 1 impresiona verlo tan grande, pero sin más.
Nos volvimos a Xi'An, donde nos encontramos con que el autobus que esperábamos no venía, no venía, no venía... Venga esperar y nada. Así que nos pusimos a andar en direccion al hostal. De camino, vimos como había un montón de avenidas cortadas al trafico, mucha policia, muchas banderas de china... y muchisima gente!!! No sabíamos que pasaba: si es que había algún politico importante en la ciudad, alguna celebracion deportiva... ni idea.
Hasta que llegamos a la plaza de la Torre de la Campana... cuando oímos gritos y vimos como salía humo de una esquina. Imaginaros la situacion: los dos entre miles de chinos exaltados, gritando, con banderas... y aquel humo... En la azoteas habia gente... hasta que nos dimos cuenta de que eran militares armados... Nos entró el miedo, aquello se podia descontrolar. Habia autobuses llenos de policias...
Así que apretamos el paso y nos fuimos al hostal, donde preguntamos que qué pasaba. La chica de recepcion no quería hablar mucho del tema, y nos dijo no-se-que de unos estudiantes ¿¿??
En el hostal coincidimos con otra pareja de hispano-parlantes: ella catalana y él porteño, de Buenos Aires, cocinero dando vueltas por el mundo durante 6 meses buscando inspiraciones. En esas, llegaron Alfonso y Esther, que habian ido tambien a los guerreros, pero con la excursion del hostal. Haciendolo por libre nos ahorramos como 180 yuanes... y fuimos más a nuestro aire.
Con ellos dos nos fuimos a la muralla, nos alquilamos unas bicis (2 tandem) y recorrimos los 14 kilometros de perimetro. Pasamos un rato muy chulo.
A la vuelta al hostal, nos dimos cuenta de que la policia no dejaba entrar a nadie en la parte amurallada de la ciudad. Solo salir. Vamos, que la habian sitiado. Así que nos tuvimos que quedar en el hostal, que nos dijeron que era seguro.
Alfonso y Esther nos aclararon que lo que habian quemado era un tienda de Mizuno, marca japonesa, porque al parecer, la protesta venía derivada de un conflicto naval entre China y Japon. Vaya tela!!!
Cenamos en el hostal los cuatro y pasamos un rato muy agradable charlando. En una de estas, que se nos acerca uno y nos dice, en ingles, que le ha parecido que somos españoles, y nos pregunta de donde. No te jode que el tío era de Barakaldo!!! Pero era pa verlo! Nos dijo que había estadop en el talego 3 años por rajar a un gitano ¿? y que le habian demacrado. Nos enseñó la foto del pasaporte, y no se parecía, la verdad. Le preguntamos que cómo le habian dejado entrar en el país con esa foto, jajaja... Vaya personaje!
Cuando nos fuimos a dormir, ¡sorpresa! Nuevo inquilino en la habitacion: Riku. Un finés que estaba viajando durante 6 meses. Trabaja 6 meses y viaja otros 6. No esta mal el plan, eh? Tuvimos una charla bastante animada.
¿Que sabeis vosotros de Finlandia? Pues flipad, que el conocía las series de "Los Serrano" y "Medico de familia", la pelicula "Mar Adentro", sabía del conflicto de los toros en Cataluña... Nos quedamos flipaos, en serio. Un tío muy majo.
Y así, nos fuimos a dormir. Al día siguiente nos tocaba movernos a Shanghai.
Guerrero en detalle.

Guerreros de terracota. 

Aún tienen mucho por reconstruir.

Tumultos en Xi'An. ¿Apreciais el humo?

Muralla de Xi'An de noche.

Con Alfonso y Esther tras nuestro paseo nocturno. 

jueves, 7 de octubre de 2010

Domingo 17 de Octubre. A Shanghai!

Hoy toca traslado, asi que, mismo ritual que siempre.
Menos mal que las maletas las habíamos dejado preparadas la noche de antés, mientras hablabamos con Riku. Bajamos a desayunar con él: huevos fritos, bacon, salchichas, pure de patata y zumo. Vaya, un desayuno inglés, que nos ayudó a coger fuerzas para todo el día.
Nos despedimos del hostal, nos lo habiamos pasado muy bién. Un sitio muy recomendable.
Fuimos a coger el autobús que nos llevaría al aeropuerto. De camino vimos la tienda de Mizuno que habían quemado el día anterior, y aunque la ciudad empezaba a recobrar su normalidad, aún había mucha policía por la calle.
Cincuenta minutos de trayecto y llegamos al aeropuerto. Vimos que nuestro vuelo se había retrasado una hora, así que a esperar. Encima, como hicimos el check-in tarde, nos tocaron asientos separados. ¡¡¡¡ Oh, Dios mio !!!! ¿¿Quién nos tocaría al lado?? Con lo raros que son estos...
Mientrás esperabamos a que saliera nuestro vuelo, nos encontramos con un matrimonio australiano que nos vino a saludar. Nos habían visto el día anterior en los guerreros. Charlamos animadamente, de todo un poco. El señor sabía mucho de la historia de España. Esto nos alucina, yo apenas se que Australia es una isla con canguros, koalas y tiburones ;). Hasta sabía de Franco y del conflicto vasco.
A la pobre Itzi le tocó en medio de dos chinas, muy sosas, y que encima intentaban utilizarla como almohada. En cambio Txumi mucha más suerte. Le toco de compañera una malaya, que trabajaba en Tokyo y sabía inglés. Majisima. Khör se llama y nos dió su e-mail. ¡¡¡ Ya tenemos un contacto en Tokyo !!! Nunca se sabe... Ella viajaba con sus padres, que eran de origen chino, y que nos sonreían mucho.
Sobre las cuatro de la tarde llegamos al aeropuerto de Pudong de Shanghai (en Shanghai, hemos aprendido que hay dos aeropuertos, ya os explicaremos porque...). Nos fuimos a coger el Maglev, el primer tren de levitación magnetica de uso comercial del mundo, que recorre una distancia de unos 30 kms. en tan solo 8 minutos, alcanzando una velocidad maxima de 431 km/h. Muy guapo! Después, tuvimos que coger el metro, y sobre las 17 horas, ya estabamos pisando las calls de Shanghai.
¡Qué pasada de ciudad! Nada más salir del metro y ya supimos que nos encantaría. ¡¡¡Era como volver a la civilización!!! Las calles volvían a estar traducidas al inglés, y se podía encontrar a gente que lo hablase un poquito. Será el efecto Expo, que se nota por toda la ciudad.
Fuimos andando al hostal, ya que las indicaciones nos decían que tardaríamos unos 10 minutos. Fueron unos pocos más, por el equipaje, las escaleras, etc. Las avenidas nos impresionaron: pasos elevados y/o subterráneos por toda la ciudad para atravesar calles con hasta 12 carriles.
De camino al hostal, nos adelantó una pareja a la que escuchamos hablar castellano. Parecía que vivían allí, así que nos decidimos a preguntarles si sabían donde estaba el hostal al que íbamos.
¡Como es la vida! Ellos iban hacia allí también!
Charlando, nos contaron que llevaban un mes viviendo en Shanghai. Iban al hostal porque habian estado alli hospedados hasta que encontraron casa y tenian que solucionar algún trámite. Son arquitectos y se llaman Alex y Elena, y fueron otro regalo en este viaje.
Nos invitaron a vernos al día siguiente. Nos preguntaron que si nos gustaría ver una casa china de verdad. ¿Estamos locos? Nos encantaría!!!! Así que nos dimos los telefonos y quedamos para cenar al día siguiente. Fue genial!
Nos duchamos y salimos, ya que nos habían llamado Inma y Jenny, las chicas que conocimos en Guilin y las terrazas de arroz, para cenar juntos y tomarnos esa cerveza pendiente.
Nos encontramos en la Plaza del Pueblo y nos pusimos al dia de anecdotas. La verdad es que no parabamos de hablar y reirnos, así que todos los chinos alucinaban con nosotros, que cuando nos juntamos, somos muy gallinas, verdad?
Las chicas regatearon con unas vendedoras callejeras por unas ruedas con luces que se acoplan a las zapatillas. Regalo para los sobrinos. Y, costó un poco, pero las sacaron por 1,75 euros, de los 15 que pedían. Muy buen precio. Y muy divertido, porque la poli rondaba por alli, por lo que ellas desaparecian, para luego volver.
Cenamos "hot pot", una comida típica que nos recomendo Khör, la chica malaya del avión. Es una especia de fondue, pero con un estofado dentro en el cual tu metes verdura, bolitas de tofu o algo así, etc. La verdad es que estaba muy, muy rico, todo regado con cerveza china, que es muy buena. Comimos de pollo y de ternera. Delicioso, y por solo 6 euros por pareja. Comer en china es una ganga!
Nos despedimos prometiendo mantener contacto por mail y deseandonos buen viaje.
Nos fuimos al hostal dando un paseito, porque es una ciudad muy agradable para pasear, sobre todo de noche, cuando la temperatura baja un poquito y está llena de luces.

Xi'An. La tienda de Mizuno tras los altercados del dia anterior.

En el Maglev a máxima velocidad...

Mingtown People's Square Youth Hostel. Muy buen hostal, super bien ubicado y limpio.

Cenando hot pot con Jenny e Inma. Geniales!