miércoles, 20 de octubre de 2010

BILBAO - PARIS - HONG KONG

Bueno ya esta el equipaje hecho y ahora tenemos que irnos al aeropuerto. Son las 5 de la mañana, asi que llamamos a un taxi para que nos acerque a Moyúa a coger el autobús que va al aeropuerto. El vuelo no sale hasta las 7:45.
Para evitar agobios fuimos pronto y desayunamos a base café y bollería, porque los dos necesitabamos café, para sobrevivir a una noche sin dormir y cuatro horas de escala en Paris, sin morir en el intento.
Ya llegó la hora soñada... ¡que nervios!¡empieza la aventura!


El vuelo de Bilbao a París fue bien, con Air France, sin problemas. Como el avión era muy chiquitín, no nos dejaron subir el equipaje de mano con nosotros. Nos lo cogieron y lo metieron en una bodega chiquitita. 
Esperábamos que la maleta también viniera con nosotros :)
Cuando aterrizamos en París, cambiamos de terminal. El aeropuerto Charles de Gaulle es enorme y nuevo, menos mal que encontramos una zona con unas butacas para estirar los pies... 
Estuvimos un rato, intentando no quedarnos dormidos, y haciendo tiempo hasta que salió el aviso del vuelo a las 13:00 hrs.
Aprovechamos para ver las tiendas carisimas que hay en la terminal: Cartier, Hermes, Loius Viuton, Gucci...  y pensamos: esto seguro que lo hacen todo en China y lo venden en Europa carisimo, que tela...
Y llegó la hora de embarcar... esperando que la maleta siguiese con nosotros, jeje (por si acaso, habíamos metido algo de ropa en el equipaje de mano).
De avión nos tocó un Boeing 777-200, que lleva los asientos de forma 3+4+3. 
Nosotros tuvimos suerte... al hacer el check-in, el chico que nos atendió nos dijo que le quedaban 2 asientos casi al final del avión, que iban solos... sin nadie al lado. Ventana y pasillo. Aceptamos... y fue un acierto... porque hay que ver cuanto chillan y se mueven los chinos, por favor! 
Ibamos muy pocos occidentales en el avión.
    El viaje no estuvo mal. Llevabamos pantalla de televisión, para ver peliculas y jugar a juegos.
    La comida estuvo bien: primero nos dieron bebida y un aperitivo (galletas saladas). Luego de comida-cena tuvimos una ensalada de pasta, arroz con buey picante (nos daban a elegir platoprincipal chino u occidental... y nosotros, por supuesto, elegimos china... pa ir metiendonos en ambiente), bebida, pan, queso, mantequilla y de postre unas rodajas de manzana y una tarta de chocolate a la naranja... todo esto regado con un cabernet tinto francés, que no estuvo nada mal.
    Tres horas despues de la cena, nos desperto el olor de unos noodles, que estaban repartiendo, y allí estaban todos los chinos del avión haciendo cola o algo parecido para hacerse con un bol. Nosotros no fuimos menos e hicimos lo propio. Lo cierto es que nos sentaron de maravilla, tan calentitos... Tambien repartian helados a "tutipén". Ya por ultimo, dos horas antes de llegar a Hong Kong, nos dieron un desayuno bastante rico: té con leche, un brioche, 2 bollos de pan, mantequilla, mermelada, queso fresco, compota de manzana, embutido y agua.
    El aterrizaje en HK alucinante... Parece que vas a amerizar, porque no se ve la tierra, solo el mar... da una impresión del copón.
    Bajamos del avión, pasamos el control de inmigración y fuimos a ver si estaba nuestra maleta... y allí la vimos, con el miedo que teníamos en el cuerpo... (Aitortxu, esta no me la han perdido, la de vuelta ya veremos)

    Ya con nuestra maleta fuimos a ver Hong-Kong, pero eso mañana lo explicaremos...

    martes, 19 de octubre de 2010

    Ya estamos en Hong Kong!!! (1)

    Al salir del aeropuerto, lo primero que hicimos fue cambiar los eurillos por Hong Kong Dolars. No cambiamos mucho dinero porque en el aeropuerto, el cambio no era muy favorable. Mas o menos, 1€ = 10 HKD.
    Con esos dolarcillos nos fuimos a comprar una "Octopus Card", que es una especie de tarjeta monedero que se usa en todos los transportes de Hong Kong, e incluso en maquinas de vending, tiendas y restaurantes. Es muy practica.
    La compras con 150 dolares: 100 son de saldo y 50 de deposito, que te devuelven, junto con lo que te sobre, el día que la devuelves.
    En los buses de HK, solo aceptan el importe exacto, por lo que esta tarjeta es super  útil. Si no tienes justo, no te dan los cambios... O sea, que mejor que no te pille solo con un billete de 100...
    Con la tarjeta, bus hasta la ciudad.
    El bus tenía un olor muy peculiar... No sabríamos como describirlo... Era como de una especie de desinfectante o algo así... pero fuerte... Buagggg! Y esto sólo había hecho que comenzar!!!
    Primeras impresiones de la ciudad: diferentes según a quien le preguntes... A Txumi le encantó. No sabía donde mirar: si a las moles de ladrillo, a las montañas que rodean la bahía... En cambio a Itxi, le pareció bastante desoladora, con edificios viejísimos y sucísimos.

    El día estaba muy nublado. Una pena, porque los paisajes son alucinantes, pero de esta forma, no se disfrutan igual.
    Eso si, un calor sofocante. Habría unos 27 grados, pero la humedad es una pasada, hace que sudes como un cochino jabalín.
    Nos dio un golpetón de calor al salir del aeropuerto, con el aire acondicionado, impresionante, como cuando entras en una sauna.


    Porque el aire lo ponen a tope en todas partes. Te tienes que poner la chaqueta, es una exageración.
    Primera prueba superada!!! Conseguimos llegar al hotel.
    Muy chulo, pero no nos dejaron subir a la habitacion hasta las 14 horas. Dejamos el equipaje y nos fuimos a patear.
    No nos podiamos creer que estábamos allí!!!
    Las calles llenas de gente. Esos olores a comida. Vendedores que te asaltan por la calle ofreciéndote relojes. Coches, buses, taxis... que conducen por la izquierda, como los ingleses...
    Cuidado al cruzar la calle!!! Que vienen por el otro lado, mira a la izquierda!!!
    Increíble, de verdad.
    Nos fuimos a ver la "Avenida de las Estrellas", que no esta lejos del hotel. Es una especie de "Hall of Fame" al estilo niuyorkino, pero con estrellas del cine chino.
    Había un montón, pero nosotros, Jackie Chan, Bruce Lee y poco mas, la verdad.

    La Avenida está justo enfrente de la bahía Victoria, disfrutando de una de las mejores vistas del mundo.

    La ciudad tiene un ritmo frenético, y nosotros, que estábamos hechos polvo después de casi 2 días sin dormir, nos fuimos al Parque Kowloon, bastante mas tranquilo, donde pudimos ver a viejecitas haciendo tai-chi, a gente meditando, grupos de gente jugando al Majhong...
    La verdad es que hacen un uso muy intenso de los parques públicos... los llenan de vida. Claro, luego nos dimos cuenta de que ¡¡¡no hay ni un bar!!! Nosotros nos reunimos en los bares, ellos en los parques.

    Agotados, nos entró algo de hambre y entramos en un local donde comimos 2 clases de dim sum (empanadillas chinas) y una sopita de pescado por 7 euros los dos, de forma que recobramos algo de fuerzas.
    Nos fuimos a dar un paseo, y alucinábamos con todo lo que nos encontrábamos. Vimos las típicas farmacias orientales, llenas de "cosas" secas que ellos usan en infusión, creo, para curarse: calamares, pulpos, mejillones, lagartos, peces... todo seco, que huele fatal, un olor muy, muy fuerte.

    La verdad es que a veces hueles a comida muy apetitosa, pero otras.... Dios, otras te dan ganas de vomitar...
    como un olor que aún no hemos identificado, y que se da en algunos puestos de comida callejera... Mejor no saber, jeje.

    Dimos una vuelta por Temple Market y Ladies Market, dos mercadillos callejeros donde tuvimos nuestro primer contacto con el regateo comprando unos pendientes, y bajamos de nuevo a la Avenida de las Estrellas a ver el espectaculo nocturno.

    Es un espectáculo con luces en los rascacielos de la bahía, al compás de la música. Es un poco ñoño, pero bueno, hay que verlo.
    La verdad es que la imagen de la bahía por el día y por la noche es totalmente diferente... sobre todo si, como ayer, el día esta nublado.


     Así que cansados hasta decir basta, nos fuimos a dormir a eso de las 22.30, después de haber cenado algo, haber regateado en el mercado, flipar con las luces de colores, con las chinas y los chinos, de comernos un pincho en un puesto callejero, haber sacado cientos de fotos (y es el primer día), haber aprendido a reconocer y esquivar a los vendedores callejeros...
    Hemos visto a gente haciendo cola para entrar a una tienda de Louis Vuiton... y entrar para comprar, eh!, no para mirar, no.
    Hong Kong es capitalismo 100%, aunque tienen muy arraigados aún los valores tradicionales chinos.
    Y esperemos que no los pierdan nunca.
    Mañana, la segunda parte. Nos vamos a dormir.
    Bye-bye!

    lunes, 18 de octubre de 2010

    Hong Kong (2). Nos vamos a Lantau.

    Hola, hola!!!
    Ya que no os animais a comentar nada, os vamos a seguir dando la brasa... ( lo vamos a hacer de todas formas... jejeje)
    Bueno, nuestro segundo dia en Hong Kong, toca levantarse pronto. A las 6 a.m. abrimos los ojos, pero hasta las 7:30 no nos fuimos a desayunar. Cafecito en el Starbucks, un valor seguro en cualquier parte del mundo.
    Cogimos el metro hasta Tung Chung, de donde sale un cable car que recorre casí 6 km. hasta Ngong Ping, donde se encuentra el objetivo de nuestra visita: el buda Tian Tan, la mayor estatua del mundo de Buda sentado de bronce al aire libre. El trayecto en el cable car es increible. Además elegimos una cabina con el suelo de cristal, que impresionaba mucho al cruzar el mar. Tuvimos mucha suerte porque fuimos solos en la cabina, y hay que ver lo listos que son los chinos.... Al entrar en la cabina nos hicieron una foto, y en la media hora que tardamos en llegar al final del trayecto, ya nos vinieron a buscar con nuestra foto y un par de llaveros ya montados (con nuestra foto).
    Que fuerte, que organización!!! Pero no picamos. Os ponemos unas fotos del trayecto, para que lo veais...

           
    Una vez en Ngong Ping, hay que subir andando hasta el Buda, eso son unos 260 escalones!!! Pero se sube bien porque vas parando a hacer fotos y tomas aire. Nos ofrecieron comer un menú en el Monasterio cercano, vegetariano, ya que es un monasterio Budista.
    El templo Budista de Po Lin, es curioso, nunca habiamos estado en un Monasterio Budista, y la verdad es que nos gusto, tiene un halo de espiritualidad, con los inciensos y los monjes, que te remueve algo por dentro sin poder evitarlo... Además es muy colorido. Muy chulo.
    Compramos inciensos... y había que vernos... como no teníamos ni idea, pues alli andábamos fijándonos en cómo lo hacía la gente: los quemamos todos juntos, que vienen un puñao, se hacen 3 reverencias, y se clavan en los distintos incienseros, siempre de tres en tres...


    Ya veis la cara que pone Txumi, encantado de la vida... 
    El menú no estuvo nada mal, 4 platos, sopa y arroz. Pero eestábamos muy pocos occidentales, así que no dejaban de mirarnos... ¿Qué pensaran?
    Así que nos fuimos de allí felices. Hicimos un montón de peticiones por todos.

    De allí nos fuimos a Tai O, un pintoresco pueblo pesquero, que solo esta a una hora de Hong Kong, pero que parece que este a años luz, ya que las casas son muy viejas, y la gente es totalmente diferente a la de la gran ciudad. Parece que allí el tiempo no pase. La gente está en las puertas de sus casas jugando a majhong, tendiendo ropa, o cuidando de sus gatos... Jejeje, solo hemos visto gatos allí. Normal, con todo el pescado...
    En Hong Kong, el pescado es fresco, fresco...vamos, tan fresco, que lo tienen vivo... Aprende Aritz, así son las pescaderias aquí :) 
    De allí cogimos un bus hasta la estación de Ferry de Mui Wo, que nos llevo de vuelta a Hong Kong, en tan solo una hora. 
    Despues de tanto andar, sentimos hambre, y nos fuimos a buscar un restaurante. Nos fiamos de la Lonely, y nos fuimos a uno que dicen hace los mejores dumplings de HK. De camino, estuvimos tentados de entrar en uno filipino... pero el sitio al que fuimos, fue auténtico, jeje.  Tomamos los famosos dim sum (dumplings), que son una especie de raviolis cocidos o fritos, que estan riquisimos, y un arroz salteado con pollo y pato. La comida muy buena, pero el servicio... era pa verlo...
    Eramos los unicos occidentales en el restaurante, así que no dejamos de sentirnos observados. ¿Que les hará tanta gracia? Nos encantaría saber qué piensan, de verdad. Salimos de alli satisfechos, y como estabamos muertos, nos fuimos a dormir.

    domingo, 17 de octubre de 2010

    Hong Kong (3). Isla de Hong Kong.

    Amanecemos pronto otra vez, a las 6 en pie, que hay mucho que ver. El día empieza con ganas de subir al Victoria Peak (es una montaña desde la cual se obtiene una soberbia vista de Hong Kong), aunque hoy el tiempo no nos iba a acompañar (esta nublado, como todos estos días), pero decidimos subir igualmente. Para subir hay tres formas: andando, en bus y en tranvía. Nosotros escogimos la ultima ya que es la más típica y la subida es espectacular,merece la pena. Así que sobre las 8 y media estábamos desayunando en la cima. Una vez cogimos fuerzas hicimos un camino alrededor del pico, de unos 4 Km.
    La vegetación te traslada a la jungla, y es que, como suele haber niebla, las plantas tienen siempre mucha humedad, y crecen gigantescas y por doquier. Aquí realmente te das cuenta de que estás en el trópico... Una pasada.
    Luego decidimos bajar a Hong Kong en bus y hacer una ruta que recomienda la Lonely Planet. Vaya tela cómo conducen... las curvas no sabemos para qué existen, jajaja.
    Así que paseamos, vimos y olimos mas pescados secos, compramos un cuchillo de porcelana (en una especie de teletienda callejera y Txumi fue el protagonista del "ahora pruebe usted el cuchillo"). Los chinos se meaban de la risa. La tendera le decía: good, good, good...  y para la mochila que se fue el cuchillo, jejeje. Ya veremos a ver lo que dura :)
    Luego paseamos, vimos mas templos, compramos cositas, no sin antes regatear el precio.
    Y justo cuando acabamos las compras, llegó el momento mas surrealista del día. Se nos ocurrió preguntarle a la señora del ultimo puesto donde había un sitio para comer de "confianza",
    y ella empezó a hablar en chino con un señor que había sentado al lado de su puesto y ella nos dijo: "siganle que os enseñará un sitio muy bueno".
    Y allí que fuimos con él, un señor mayor que andaba balanceandose tipo Fraga, y que por suerte hablaba inglés. A su manera.
    Nos pregunto que tipo de restaurante queríamos, y le dijimos que uno de aquí, donde comen los de HK, así que sin pensarlo se metió en una portería y se puso a hablar en chino con la encargada de la puerta, mientras nosotros mirábamos los carteles de los precios ( un plato valía 300€ y había alguno de 600€). Imaginaros como se nos quedó el cuerpo... No sabíamos lo que estaban hablando, así que empezamos a hacernos nuestra película. 
    La chica apunta en un papel "3", y claro, ya pensando que el señor quería que le pagáramos la comida... Que mal rato!!!
    Acaban de hablar y el señor nos lleva al ascensor y se sienta con nosotros en la mesa.
    Mientras, ninguno de los dos, se podía quitar esos precios de la cabeza, ya que todas las cartas estaban en chino y no había ni un solo occidental en un restaurante de unas 300 personas. Pero ni uno solo, nadie hablaba inglés, todo en chino. Dios, ¿donde nos hemos metido?
    El señor nos pregunto que queríamos comer, qué nos gustaba. Le dijimos que nos gustaban el arroz, la ternera y unos rollos que vimos en una foto.
    Viene la camarera, y empiezan a hablar ¿¿??
    El señor no paraba de reírse, y nos enseño cómo usar el té caliente para limpiar los palillos y el bol donde comes. Eso estuvo muy bien.
    Nosotros seguíamos pensando que pasaría cuando trajeran la cuenta, si esto era el timo del chino viejo, o que se yo, no conseguiamos estar relajados y disfrutar del momento.
    Nos trajeron arroz con ternera y los rollos de la foto... Nos trajeron como servicio para tres, pero el señor decía que estaba lleno y no quiso nada. Lo que si comió fue un postre que nos sacaron hecho con soja y leche de coco, super dulce. A Itzi no le gustó nada, empalagaba, pero nuestro amigo se lo zampó de un tirón.

    Hay que decir que el señor (Mbak, o algo así se llamaba) fue muy amable con nosotros todo el rato. Nos contó que tenía un hijo estudiando en Gales, que no le gustaba la comida europea y que Suiza era muy bonita entre otras cosas. Había viajado bastante.
    Acabamos de comer y pedimos la cuenta.
    TACHAAAAAAAN!!!!!
    Total: 14€, a lo que nosotros respiramos aliviados.Pagamos el total aprovechando que Mback fue al baño, y no sabía como agradecernoslo.
    Después de reírnos mucho con lo sucedido y como reaccionamos, nos fuimos a buscar mas sitios interesantes, entre ellos el Puente de la Longevidad, para conseguir 3 días más de vida... eso dicen. Fue una odisea llegar hasta allí, a Repulse Bay, en el sur de la isla de HK, porque hubo que coger dos autobuses y nadie nos sabia decir cuales eran, nadie nos sabía decir la dirección correcta, fue como una prueba de Pekin Express, corriendo y con mochilas.
    Cuenta una leyenda que si cruzas el puente, ganas tres dias mas de vida. Lo que no sabemos es que pasa si lo haces diez, serán acumulativos los días???
    El sitio era precioso, junto a la playa. Con una pagoda muy colorida al lado del mar.
    Se nos hizo de noche, y después de pensar que nos habían cerrado la playa y que no podíamos salir, subimos  y pillamos un bus que nos llevó de vuelta a Central (Hong Kong).
    Vinimos al hotel porque estábamos chorreando del sudor. Nos dimos una ducha que nos dejó como nuevos y salimos a cenar. Nos apetecía un japo, que hay muchos por aquí, así que preguntando en recepción, nos recomendaron uno que fue un acierto... Todo riquisimo, muy variado, diferente que en España.

    Dimos un paseito para disfrutar de la buena temperatura y las luces de la ciudad, que nos tiene enamorados, un heladito y a dormir...
    Ah, bueno, y a escribir el blog hasta las 2 de la mañana... así que ya podéis hacer comentarios, que por la mañana se agradecen un montón...
    Venga majos, esperamos que os guste. Os echamos de menos a todos... bueno... a los compis del trabajo un poco menos, jajajajaja.

    Bahía de Repulse Bay.

    Detalle de la Pagoda Kwun Yam.

    Puente de la Longevidad.

    Cucuruchos de sushi. 
    Por cierto, hemos decidido que a partir de ahora,las fotos os las pondremos todas juntas al final, porque nos resulta mucho más sencillo.
    Esperamos que lo entendáis ;)
    Saludos!!!!


    sábado, 16 de octubre de 2010

    Hong Kong (4). Cosas pendientes

    Para variar, toca levantarse pronto. Es nuestro ultimo día en Hong Kong y tenemos muchas cosas pendientes.
    El día anterior habíamos visto el café de Charlie Brown mientras dábamos un paseo, y como Txumi es un poco friki, allí que tuvimos que ir a desayunar.
    ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Flipamos con el sitio !!!!!!!!!!!!!!!! 
    Todo era temático: sillas y mesas con las caras de cada uno de los personajes, las figuras a tamaño real, tartas personalizadas... todo lo imaginable. Incluso el café llevaba un dibujo de topping con sus caras. Nos reímos mucho con una familia que vino con una niña, porque todos nos pusimos a hacer fotos como posesos, que gracia!!!! 
    Después de desayunar y empezar el día con unas risas, tocaba ponerse duros e ir a regatear al mercado de Jade. Queríamos comprar alguna cosilla, aunque nos daba pereza eso del regateo.
    Era primera hora y todos estaban deseosos de pillarnos por banda. Nosotros paseábamos mirando y sin prestar mucha atención, haciéndonos los duros. Finalmente, decidimos parar en el puesto de un hombre con cara de majo, jeje. Empezamos a hablar con él, y, de repente, vino una chica con cara de espabilada, que sería familia, suponemos.
    La chica hablaba bastante bien inglés, y nos llevo a otro puesto, donde decía que tenía cosas de mejor calidad...
    Empezó con la milonga de que ella también era conejo en el horóscopo chino, como nosotros dos, y que eramos sus primeros clientes y eso nos iba a traer suerte a los tres, jaja. 
    Después de que nosotros eligiésemos lo que queríamos, nos saco la calculadora y puso un precio desorbitado. Empezaba el juego. Nosotros escribimos otro mucho mas bajo, y así paso media hora hasta que encontramos un precio "justo". Ella nos decía que le habíamos pagado muy poco: "profit Coca Cola", nos decía. Vamos, que solo había sacado para una Coca Cola... Ya será para un camión de Cocas Cola... 
    La verdad es que pasamos un rato agradable con ella, pero nos dimos cuenta de que si tú te quedas callado, se agobian. Quieren que entres en el juego, que hagas teatrillo... 
    Nos fuimos de allí contentos, aunque sabiendo que lo habíamos podido sacar por menos.
    Nuestro siguiente objetivo era encontrar un restaurante, del  que habíamos leído que era el restaurante con 1 estrella Michelín más barato del mundo, y que ofrece los mejores dim sum de la ciudad por unos 6 € por persona... ¿¿¿Como os quedáis???
    Os ponemos en enlace de la noticia aquí.
    Había que ir antes de las 11 de la mañana a coger número, y entonces te dicen cuanto tiempo puedes tardar en comer. 
    Lo encontramos fácil, pero una vez allí, aquello era un hormiguero, y solo hablaban en chino... no entendíamos nada...
    Una señora muy amable nos vio con cara de perdidos y nos indico como pedir el numero. Nos dieron numero y un señor nos calculó que tendríamos que volver en una hora... así que nos fuimos a toda leche a ver el mercado de lo pájaros, que resultó muy curioso. Davitxu, si hubieras estado aquí te habrías quedado toda la mañana... La gente viene con sus pajaros en las jaulas y los pone junto a otros pajaros para que canten, porque para ellos lo mas importante es que el pájaro cante mucho. Aquello era una delicia para los oídos. 
    Lo que no era tan agradable de ver eran los bichos vivos que venden para darles de comer a los pajaritos: grillos, escarabajos, orugas... Muy asqueroso. 
    No teníamos mucho tiempo, así que corriendo otra vez a lo Pekin Express nos fuimos al restaurante. Nuestro numero se había pasado por un poco, pero nos dejaron pasar. ¡Menos mal!
    El sitio es chiquitísimo y hay 30 mesas. Nos pusieron junto a 4 chinos, que no hacían nada mas que mirarnos... y nosotros a ellos, claro! Itzi fijándose en cómo cogían los palillos, a ver si aprendía a comer mejor :)
    En un momento nos hicieron cambiarnos de mesa para que se sentara un grupo de cuatro, y fue divertido, porque chillaban mucho, nosotros con cara de pocker y todos riéndonos un montón.
    Comimos espectacularmente por 13€ los dos. No nos extraña que tenga la estrella, porque la comida es una pasada. (Cuñaaaao, ya te llevamos una tarjeta del sitio, pa cuando vengas, eh)
    De allí nos fuimos a ver el Templo de los 10000 budas. Muy bonito, aunque nos sentimos raros, porque alli descansan los restos de un montón de gente, es como nuestros cementerios, y el sábado, había mucha gente que iba a rezar por ellos. Compran una bolsa que va llena de papeles, los queman, les ponen inciensos y rezan. Y hay salas, al aire libre, donde las paredes estan llenas de placas con los nombres y las fotos de los difuntos. 
    Así que ya podéis desmontaros la idea de lo que pasa con los chinos que mueren en España... Nada de historias raras. Los queman. Eso que en España es más bien reciente, ellos lo llevan haciendo miles de años. 
    Y nada, después fuimos a un templo taoísta donde se pide por los enfermos y a un monasterio de monjas budistas. Allí vimos a una pareja de ellas, con las cabezas peladas. Y el monasterio una pasada, sobre todo, los jardines, llenos de bonsáis, con arboles cuidadísimos, las maderas impolutas... una caña.
    Cansados y sudorosos, nos fuimos de camino al hotel, pasando antes por una tienda donde nos compramos una mochila para poder repartirnos mejor el peso, ya que mañana nos tenemos que mover a Guangzhou, de donde sale nuestro vuelo a Guilin, y tenemos que ir en tren, pasar aduana y todo el rollo. 
    Mientras esperábamos a que nos trajeran la mochila que queríamos, que no la tenían, en otra tienda, nos miraron los pies, para ver cómo pisamos, y nos compramos unas plantillas. 
    El dependiente no hablaba muy buen ingles, pero era un salao, y nos recomendó  un restaurante para cenar y otro para desayunar mañana. 
    Son sitios donde solo van chinos, así que nos apunto el nombre de los sitios y los platos que teniamos que pedir.
    Fue como un juego salir a la noche y buscar el restaurante que nos había apuntado, comparando su letra en el papel con los carteles luminosos. 
    Cuando creíamos que lo habíamos encontrado, se lo damos al chino de la puerta, nos mira... y nos hace gesto de "ven, ven". Y nos señala el local de al lado, meandose de la risa... bueno, él y nosotros. Que majo fue, nos podía haber engañado y llevarnos a su bar, que era de un cutre total... 
    Cenamos estupendamente gracias a Ocean Mak, nuestro amigo de la tienda. 
    Dimos un paseillo por Temple Street, bajamos a la Bahía a despedirnos del skyline más espectacular del mundo... y a dormir.
    Mañana nos toca traslado... y entrar en China. Se acabó el inglés en las calles, se acabaron los coches por la izquierda, los buses de dos plantas... e Internet, no sabemos. 
    Haremos lo que podamos. 
    Besos a tod@s!!!!!

    Charli's Brown Café


    viernes, 15 de octubre de 2010

    Vaya día!!!

    Hola!
    Estamos en el aeropuerto de Guangzhou y nos hemos encontrado con la sorpresa, ¿Donde esta nuestro BLOG?
    Las indicaciones que nos habian dado no nos funcionan, y ahora mismo estamos mandado este mensaje a través de Gmail, esperando que llegue. 
    De momento, todo hoy nos esta saliendo bastante mal. 
    Acabamos de abrir el correo y nos avisan del hostal de Yangshuo de que lo tienen que cerrar por un ataque de gastroenteritis entre sus clientes que tienen que investigar... Vaya tela!
    Ahora nos tenemos que poner a buscar alojamiento a 2 dias vista!!!
    Por favor, si podeis leer esto, ponednos un comentario, para que veamos que asi podemos comunicarnos con vosotros. 
    Un saludo!!!!

    --
    Camino sola por las nubes, buscando un ángel que me ayude...

    jueves, 14 de octubre de 2010

    Dejamos Hong Kong. Llegada a Guilin. Domingo 10 Octubre.

    Bueno, vaya día que hemos tenido hoy... 
    Todo ha empezado mal, porque nos hemos despertado más tarde de lo que teniamos previsto, y como teniamos que preparar el equipaje, no hemos salido ni a desayunar, y encima nos han llamado de recepción a las 12 para decirnos sutilmente que nos teniamos que ir... 
    Cuando hemos bajado a recepción, nos han hecho esperar para que comprobaran que la habitacion estaba en orden... ¿Pero estos que se han creido? 
    No, la verdad es que nos ha parecido buena idea. Asi se aseguran de que nadie se lleva toallas u otras cosas, como pasa en España, donde se han llegado a llevar hasta las teles. 
    Total, que era super tarde. 
    Hemos ido a coger el tren expreso que lleva de Hong Kong a Guangzhou. Hemos tenido  que hacer los trámites de salida a todo correr, cambiar las monedas, que nos devolvieran el dinero que quedaba en la Octopus Card... y encima, en el control de equipajes del tren, hemos tenido que abrir una mochila porque han visto los cuchillos de porcelana que comprámos el otro día. 
    Menudo agobio! A 10 minutos para que saliera el tren y hemos tenido que dejarles un hacha pequeña de cocina que a Txumi le habia hecho gracia...
    Con muchos nervios hemos subido al tren. El trayecto, bien. 
    Al llegar a Guangzhou, otra vez trámites. Esta vez de entrada al país. Control de pasaporte, visado y equipaje. 
    Siempre impresionan un poco los controles de llegada internacionales, pero siendo China... la osti, teniamos unos nervios impresionantes. Policias y perros. ¿Y si a este perro le da por ponerse a ladrar ahora? Dios, en este pais, que nadie nos entiende!!! Porque es cierto que no hablan ingles... Les preguntas si lo hablan, te dicen que un poco y realmente, un poco es: Yes, no, thank you, bye-bye, airport, taxi. Eso es todo... No pillan dos palabras seguidas. Ni la policia, muy fuerte. Te sientes solo. Te miran, se rien (no se de qué) y ya está.
    Hemos intentado ir al aeropuerto en transporte publico. Primera opcion: el metro. En el mapa hemos visto que habia una estacion en el aeropuerto. Linea naranja. Ok, vamos para allá. En el puesto de los billetes nos dicen que no: under construction. Y nos quedamos con una cara de lelos que pa qué. 
    Vuelta pa'trás todo lo que habiamos andado, 15 minutos, y lloviendo. Y el equipaje.
    Segunda opcion: bus. Una chica, la unica que nos ha ofrecido ayuda, se ha acercado a un poli a preguntarle si habia un bus que fuera al aeropuerto. Nos dice que cree que debe haber uno, que vayamos por aquella direccion y preguntemos. 
    Encontramos un puesto de informacion ¡bien!
    Pero, oh, nuestro gozo en un pozo... nos indica con el dedo que preguntemos en la taquilla. Vaya servicio de información de los webs!!!
    Pero la chica del mostrador nos vuelve a la tierra y nos dice que no hay bus desde alli. Nos pide el mapa y nos apunta "algo" en chino... ¿Pero nos has mirado a la cara, pitrafilla? Que no te entendemos... 
    Brrrrrrfff... estabamos rotos, desmoralizados... a punto de sentarnos en una esquina y ponernos a cantar a ver si así nos veian, porque les debíamos resultar invisibles...
    Total, que al final, taxi. Hacemos una cola inmensa, de unos 15 minutos, y finalmente un taxista muy amable nos trae al aeropuerto. No sin antes llevarnos un buen susto cuando de repente se para en medio de la autopista y mira las ruedas... 
    ¿Hemos pinchado? No nos lo podíamos creer... 
    Todo ok, nos dice ( o eso entendemos), porque se sube y sigue conduciendo. 
    Un trayecto de unos 45 minutos nos ha costado 11€... ¿por que no lo habríamos pensado antes?
    En fin, que una vez en el aeropuerto, nos vamos a comer algo (y hoy tiramos de McDonald's version china, que estamos hechos polvo) y a facturar. 
    Nos tomanos algo en una cafeteria para aprovechar el wifi, y aparte de la clavada, nos llevamos otra sorpresa: nos cancelan la reserva de Yangshuo. Nos mandan un mail contandonos que ha habido varios clientes con vomitos desde hace unos dias. Que han estado investigando y que no saben que puede ser, quizás el agua al lavrse los dientes... Así que el Goviernos les ha cerrado el chiringuito hasta que se aclare. 
    Maldita sea!!! Ahora nos tenemos que poner a buscar otro alojamiento... 
    La verdad esd que ese sitio no nos convencia desde el pricipio... y mira, nos sentó mal, pero iogual nos hicieron un favor.
    Ademas nos damos cuenta de que no podemos ver el blog. 
    Joer, acabamos de entrar en China y todo se complica... Pero no pasa nada...nos repetimos  "esto nos hara fuertes" ;)
    El vuelo sin incidencias. Nos dieron una mini burger para merendar, y en algo mas de una hora aterrizamos en Guilin.
    Alli nos esperaba uno de esos que te recibe con una cartulina con tu nombre... eramos como unos VIP, jajaja.  Un chinito que no hablaba nada de inglés y que nos llevaría por 9€ al hostal, ya que a esas horas ya no habia buses a la ciudad.
    Nos pasamos todo el trayecto, media hora, sin hablar, que pena! Le pagamos y nos dieron la habitación. Muy confortable, y la recepcionista, Pak Qui (o algo asi), encantadora. 
    Como llegamos un poco tarde y cansados despues de todas las emociones del día, nos quedamos sopas en cero coma... 
    Mañana será otro día.

    P.D. Gracias Michis, por ayudarnos a publicar la última entrada.
    Como solo se ha publicado una foto, os ponemos aquí el resto, ya que de este día horroroso no tenemos apenas fotos. Creemos que lo hacemos bien, ya nos direis si se ven o no, vale?
    Y perdonad el retraso... hacemos lo que podemos. 

    Saludos a tod@s!!!!






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    Camino sola por las nubes, buscando un ángel que me ayude...